Lotes en una licitación: qué son y cuándo conviene pujar por uno
Revisada el 03/10/2026
Un contrato grande dividido en lotes es, a menudo, varios contratos pequeños a los que una pyme sí llega. Saber leerlos abre concursos que a primera vista parecen fuera de alcance.
La regla general: dividir
Siempre que la naturaleza o el objeto del contrato lo permitan, se debe prever su división en lotes; si no se hace, hay que justificarlo en el expediente (art. 99.3 de la Ley 9/2017, de Contratos del Sector Público). La idea es facilitar el acceso de pymes a la contratación pública.
Cada lote constituye un contrato a efectos de su ejecución, salvo que el pliego diga otra cosa (art. 99.7). Puede tener su propio importe, su propia solvencia y sus propios códigos CPV.
Cuántos se pueden pedir
El órgano puede limitar el número de lotes a los que una empresa se presenta y, por separado, el número de lotes que puede ganar, siempre que lo diga en el anuncio y en el pliego (art. 99.4).
Si lo prevé el pliego, una empresa puede presentar una oferta integradora que combine varios lotes o todos (art. 99.5).
Cómo elegir lote
Antes de presentarse, conviene mirar en cada lote:
- El presupuesto y la solvencia exigida: a veces es proporcional al lote y no al contrato entero.
- El ámbito geográfico, si los lotes se dividen por zonas.
- Los códigos CPV del lote, que pueden ser distintos de los del contrato.
- Los límites de lotes por empresa, para no preparar ofertas que no se podrán adjudicar.
Lotes en Licitaplan
Cuando se filtra por sector o por CPV, el listado señala qué lote de cada concurso es el que encaja, y la ficha enseña todos los lotes con su importe.